Medir el analfabetismo es, ante todo, elegir qué se mide. Lectura, escritura, cálculo: las encuestas recientes distinguen estas tres competencias en lugar de agregarlas en un único indicador. Este enfoque, promovido por el INSEE y la ANLCI, modifica la forma en que las políticas públicas dirigen sus esfuerzos hacia las poblaciones afectadas y distribuyen los financiamientos.
Factores de riesgo de analfabetismo: lo que los datos territoriales revelan
Desde 2024, la ANLCI utiliza los resultados de la encuesta INSEE-DARES “Formación a lo largo de la vida” para producir indicadores a nivel de las intercomunalidades. Una experimentación en los Hauts-de-France cruza varias variables para mapear las zonas en riesgo.
El nivel de diploma sigue siendo el factor de riesgo más discriminante. Las personas sin diploma presentan una exposición a las dificultades en lectura, escritura o cálculo notablemente superior a la de los graduados. La edad y el hecho de haber comenzado la escolarización fuera de Francia constituyen otros dos factores documentados.
Esta granularidad territorial cambia las reglas del juego para las colectividades. En lugar de aplicar una tasa nacional promedio, cada intercomunalidad puede ahora evaluar sus propias vulnerabilidades y adaptar sus dispositivos de formación. El método debe servir de base para una implementación nacional.
Varias estructuras asociativas participan en esta dinámica de identificación y acompañamiento, como el trabajo documentado en encrages.org, que articula trayectorias de formación e inserción a través de los saberes básicos.

Analfabetismo, inumerismo, illectronismo: tabla comparativa de las competencias objetivo
Las políticas de lucha contra el analfabetismo ya no se limitan a la lectura y a la escritura. Los trabajos estadísticos recientes integran explícitamente el inumerismo, es decir, las dificultades frente a las cantidades, instrucciones numéricas y documentos administrativos que contienen datos numéricos.
| Competencia | Definición operativa | Público principalmente afectado | Dispositivos de formación asociados |
|---|---|---|---|
| Lectura-escritura (analfabetismo) | Dificultad para leer o redactar un texto simple relacionado con la vida cotidiana, a pesar de haber estado escolarizado | Trabajadores poco cualificados, personas mayores, personas que abandonaron la escuela temprano | Trayectorias de saberes básicos, CléA, talleres asociativos |
| Cálculo (inumerismo) | Dificultad para comprender cantidades, instrucciones numéricas o realizar operaciones cotidianas | Trabajos manuales, trámites administrativos, gestión presupuestaria | Módulos específicos integrados en las trayectorias de competencias |
| Digital (illectronismo) | Incapacidad para utilizar herramientas digitales e internet en la vida cotidiana | Personas alejadas del mundo digital, personas mayores, zonas rurales | Acompañamiento en mediatecas, formaciones OPCO |
El inumerismo afecta a trabajos donde las instrucciones numéricas son omnipresentes, desde la logística hasta la limpieza, pasando por la agroalimentación. Las empresas de estos sectores están directamente involucradas en la identificación de estas situaciones entre sus empleados.
Identificación en la empresa: el papel de los OPCO y de las ramas profesionales
El operador de competencias AKTO se compromete contra el analfabetismo en las ramas que cubre, especialmente en limpieza y servicios asociados. La identificación en el lugar de trabajo constituye un recurso que los enfoques clásicos (pruebas en centros de formación) no siempre captan.
- Los gerentes de proximidad son capacitados para identificar señales concretas: un empleado que evita sistemáticamente las tareas escritas, que pide a un compañero que lea las instrucciones de seguridad, o que nunca llena solo un formulario administrativo
- Las trayectorias de formación movilizan la certificación CléA, que valida un conjunto de competencias profesionales que incluye la comunicación en francés, el cálculo y lo digital
- El financiamiento proviene de los fondos mutualizados de los OPCO, lo que permite a las empresas, incluidas las más pequeñas, ofrecer un acompañamiento sin costo para el empleado
La identificación en el entorno profesional afecta a personas que los dispositivos clásicos no captan. La mayoría de los adultos en situación de analfabetismo tienen empleo. Es en la empresa, y no en las estructuras de inserción, donde el primer contacto con un trayecto de formación se produce con mayor frecuencia.

Formación en saberes básicos: trayectorias y certificación CléA
La certificación CléA abarca siete áreas, desde la comunicación en francés hasta la capacidad de aprender a aprender. Para las personas en situación de analfabetismo, el trayecto comienza con una evaluación inicial en situación real, no con una prueba escrita estandarizada.
Esta evaluación identifica las competencias ya adquiridas en la práctica profesional diaria. Un empleado puede dominar la lectura de pictogramas de seguridad sin ser capaz de redactar un informe. El trayecto de formación se ajusta a estas diferencias.
Duración y modalidades de los trayectos
Los trayectos de formación varían según el perfil. Para un empleado que ya posee competencias orales sólidas pero tiene lagunas en escritura, a veces unas pocas decenas de horas son suficientes para alcanzar el umbral de certificación. En cambio, una persona que acumula dificultades en lectura, cálculo y digital seguirá un acompañamiento más largo, a menudo durante varios meses.
Las formaciones se llevan a cabo cada vez más durante el tiempo de trabajo, lo que reduce uno de los principales obstáculos para el compromiso de los empleados. El empleador libera espacios, el OPCO financia, y el formador a veces interviene directamente en el lugar.
Analfabetismo y acceso al empleo: un obstáculo documentado por el INSEE
Los datos del INSEE derivados de la encuesta “Formación a lo largo de la vida” confirman que las dificultades en lectura y escritura reducen el acceso a la formación profesional continua. Las personas afectadas participan menos en los dispositivos existentes, incluso cuando más lo necesitan.
Esta subrepresentación en la formación continua agrava la brecha de competencias a lo largo de los años. Los empleados en situación de analfabetismo progresan más lentamente, acceden menos a promociones internas y están más expuestos a reestructuraciones.
El enfoque territorial experimentado en los Hauts-de-France busca precisamente corregir este desajuste. Al identificar las áreas de empleo donde la proporción de personas sin diploma es alta, los financiadores pueden concentrar los recursos donde el retorno de la inversión social es más fuerte.
El desafío que se presenta ya no es convencer de que el analfabetismo existe, sino organizar una red territorial lo suficientemente fina para que cada persona afectada acceda a un trayecto de formación adecuado, en el momento correcto, en un marco que no estigmatice.



